El sol abrasa en las tierras cordobesas y mientras los organizadores terminan de pulir detalles para dar comienzo a los duelos del día sábado, un grupo de peleadores mayormente de México, se disputan en un amistoso de fútbol, dejando de lado momentáneamente el principal motivo que los había hecho viajar hasta allí. A un costado, dos figuras llaman nuestra atención y decidimos acercamos a hablar con ellos. Cuando hacemos las presentaciones, entendemos que no podríamos haber tenido mejor suerte: Adán Lara y Verónica Ricalde se muestran prestos a charlar y a contarnos un poco acerca de cómo es el deporte en México.

Cuando empezamos a escuchar sobre peleadores independientes y organizaciones muy distintas a las que estamos acostumbrados, nos damos cuenta de lo distinto que puede evolucionar el deporte en otros países. Y es por eso que Adán, quien no tarda en decirnos que prefiere estar allí sentado pues el fútbol definitivamente no es su deporte, acapara temporalmente nuestra atención y le pedimos que nos cuente un poco más sobre su historia.

Adán Lara en el IMCF Open.

En Argentina, para ser peleador se tiene que pertenecer obligatoriamente a un club, ¿por qué en México se permite la existencia de peleadores independientes que no pertenecen a ninguno?

Siempre he sido una persona, no ajena a las reglas, pero sí una persona a la que le gusta participar con todos. Entonces, cuando en México fundamos la primera asociación de combate de HMB, de la cual fui uno de sus fundadores, había muchos grupos en diferentes provincias del país interesados en formar parte. Pero como algunos de ellos no tenían la posibilidad de completar un equipo, surgió la idea de que una persona que fuera peleador independiente, tuviera la posibilidad de unirse a diferentes equipos para completarlos. De esta forma, habría ganancia para ambas partes, ya que él no tendría que adaptarse a los horarios y estructura de un club, y los equipos incompletos podrían fusionarse y participar de los torneos. Esta idea se ha mantenido hasta el momento, y diferentes asociaciones que se manejan en México mantienen la figura del combatiente independiente. ¿Por qué? Porque muchos combatientes no tienen los recursos o los horarios para entrenar junto con un club. De los combatientes independientes, durante los dos primeros años yo fui el único, y poco a poco fueron surgiendo más personas que hoy en día son combatientes independientes. La mayoría son duelistas, pero hay algunos que ofrecen sus servicios como mercenarios en bohurt.

Antes decías que el fútbol no era tu deporte, ¿qué es lo que hace que el combate medieval sí lo sea?

Al igual que Vero, a mí desde muy chiquito siempre me gustó toda la cuestión fantástica que Hollywood nos pone en las películas, el caballero medieval, las armaduras, y todo eso. Luego vinieron los videojuegos, y en un principio eso era para mí lo medieval, es decir, lo que Hollywood y los juegos te mostraban. Pero después te vas adentrando en las cuestiones históricas detrás de todo esto, y también es una parte muy bonita. Este es el primer deporte de contacto que practico. En algún momento de mi vida practiqué fútbol, fui muy malo, no es mi deporte; hice básquetbol, tampoco es mi deporte; hice vóleibol, tampoco es mi deporte; descubrí natación, estuve ocho años entrenando, fui a competir, estuve en campeonatos nacionales, pasó mi momento de nadar. Luego descubrí que había grupos medievales en México que hacían diferentes tipos de combate con espadas acolchadas o de madera, pero nada de eso era llamativo para mí. Cuando descubrí que lo que yo veía en las películas, el combate con armas, con hachas, con mazas, con otro tipo de armas, existía en la vida real, dije: “todo lo que yo he visto durante toda mi vida es cierto, todavía hay gente que lo practica; yo quiero hacer eso también, es exactamente lo que estaba buscando”. Eso no existía en México cuando lo descubrimos, entonces fue como una revelación. Para mí es como estar dentro de una película o un videojuego; tener a un contrincante en frente e ir con todo lo que tú tienes para poder vencerlo: usar tu estrategia, tu fuerza, tu habilidad. Eso fue lo que detonó dentro de mí el espíritu competitivo y por eso es que entreno combate medieval.

¿A nivel deportivo en qué etapa creés que se encuentra México?

El deporte en México se encuentra en una etapa de transición. Ya no podemos considerarnos un equipo novato, pues la primera vez que fuimos a un torneo internacional fue en 2014 y estamos ya en 2017, varios años después. Están cambiando las cosas en México; antes existía una sola asociación que controlaba el deporte, lo regulaba e imponía sus reglas. Actualmente hay diferentes asociaciones que tienen las mismas oportunidades de participar, que tienen diferentes puntos de vista, y al final de cuentas el objetivo de las asociaciones nuevas es fomentar este deporte desde esos diferentes puntos de vista. Hay ciertas estructuras que se tienen que respetar, pero la forma de ver las cosas de cada una de las asociaciones ha enriquecido principalmente esto para bien. Ya no es una sola entidad que decide lo que se hace y cómo debe ser, que decide quien va y quien no va. Ahora hay diferentes puntos que tienen que llegar a un acuerdo. Al final de cuentas, cuando hay diferentes puntos de vista siempre hay una discusión, y lo correcto cuando hay una discusión es que haya una conclusión de la misma. Hasta el momento ha sido complicado poner en orden todas estas partes, pero este período de transición es bueno para el deporte porque está integrando mucha gente que antes no estaba de acuerdo con que sólo hubiera una estructura reglamentaria. Actualmente hay diferentes formas de ver el deporte y la gente tiene posibilidad de escoger cuál de todas ellas puede tomar. La transición también es hacia el profesionalismo, ya que todavía somos un deporte amateur en México, nadie genera realmente ingresos siendo peleador de combate con armadura. Nosotros nos estamos esforzando para que esto suceda realmente, para que los chicos que han invertido tantos años practicándolo, que han invertido su dinero para los campeonatos, para su armadura, para el seguro médico, puedan finalmente recibir un ingreso que les permita incluso, viéndolo muy a futuro, vivir de ser peleadores de HMB. Se vale soñar, ¿no? ¿Quién dice que no se puede? Eso es lo que queremos y esta es la transición que estamos buscando.

Peleadores mexicanos aguardando el inicio del combate.

Parece que la charla está por finalizar, pero Vero pide la palabra para hacer una última mención a aquellos que son motor fundamental para el desarrollo del deporte en los distintos países: “Tanto IMCF como HMBIA han apoyado mucho esta transición de tener varias asociaciones y competidores en México, ellos lo ven bien, quieren que crezca el deporte y están apoyando a todas las asociaciones”.

Y la conversación no finaliza allí, sino que solamente cambia de protagonista, siendo ahora Verónica quien nos contaría sobre su papel en el desarrollo del deporte en México, protagonizando uno de nuestros próximos artículos.

One thought on “Mercenarios bohurteros a la mexicana

  1. Que idea interesante la de mercenario Bohurt, así uno podría participar en los torneos y se abriría una nueva plaza…. “”Solo Duelo””, que opinan ustedes. Valla me siento identificado con esta “”Identidad””…. Combatiente Independiente.

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