RETRATO MEDIEVAL
Agustín Binaghi
CLUB: CECM
PAÍS: Argentina
 

¿Cómo conociste el deporte?

Conocí el combate medieval en una feria, puntualmente el Burgo del Sur del 2014. Estaba con Sofía Sueldo, y pasamos por un stand en el que nos comentaron cómo era el deporte. No vimos ninguna exhibición porque habíamos llegado tarde, pero nos dieron la dirección y dijimos “Estaría bueno probar, es algo diferente”. Fuimos, y así como entré, nunca me fui.

Fui scout por muchos años, catorce para ser preciso. La base de los scouts está muy influenciada por la época medieval. El creador se inspiró en muchos códigos de caballería, entonces, una de las cosas que más me atrapó fue poder poner ese código en práctica no solo como scout, sino también como un caballero dentro del deporte.

¿Cómo te sentiste en la primera clase?

Me sentí cómodo, pero con muchas ganas de aprender y de saber de qué trataba esto del combate medieval. Obviamente en la primera clase uno no tiene mucha noción. De hecho, nunca tuve una verdadera concepción de lo que es el deporte hasta mi primer torneo, que fue en agosto de ese mismo año en el club Triglav. Es muy difícil explicar con palabras lo que sentí, pero fue absolutamente genial. Me enamoré del deporte.

La experiencia fue fenomenal, fue todo un choque de nervios, adrenalina… Perdés la noción de lo que estás haciendo, en el sentido que no te das cuenta que estás vestido con una armadura, golpeándote con armas de acero. Simplemente estás aplicando todo lo aprendido, y las cosas van saliendo. Durante el torneo, esa sensación de nervios se mantiene, pero una vez terminado, ahí surge lo más lindo de este deporte, que es tomar conciencia de todo lo que uno hizo. Obviamente al ser mi primer torneo yo estaba totalmente feliz de haber vivido la experiencia, pero igualmente estaba ese gustito de todo lo que faltaba por mejorar… Y todavía falta.

¿Tuviste miedo a las lesiones alguna vez?

Nunca tuve una lesión grave. Nunca se me rompió nada, ni sufrí más que un golpe fuerte o un corte. De todas formas, generalmente las lesiones provinieron de los entrenamientos, por exigencia mía, por hacer un movimiento no permitido o por no respetar las reglas.

No hay que tener miedo, pero sí respeto. Si uno entra con miedo, se va a lastimar porque no tiene la cabeza puesta en lo que está haciendo. Va a estar todo el tiempo pensando en que lo van a lastimar y no prestando atención en dónde y cómo le están pegando. Si uno mantiene la mente fresca y se concentra en hacer bien las cosas, no va a pasar nada. Son muy raras las lesiones graves. En lo personal, nunca pienso en el miedo, pero le tengo mucho respeto a la persona que tengo enfrente, y sé que me puede lastimar, pero uso precisamente eso para tomar los recaudos necesarios y accionar apropiadamente. Uno tampoco debe subestimar al enemigo.

¿Elegiste contribuir al crecimiento del deporte de alguna manera?

Formo parte de los instructores de mi club. Además de entrenar, aporto todo lo que sé sobre el combate medieval a la gente que asiste. Intento ayudar y devolverle al deporte algo de todo lo que éste me dio a mí.

¿Cómo ves a la gente nueva que llega al deporte? ¿Qué dificultades encontrás a la hora de enseñarles?

La gente viene con la fantasía de que esto es como las películas, así como yo también la tuve. Lo primero que se te viene a la cabeza es Corazón Valiente, Corazón de Caballero, todas esas películas. Pero después, aquellos que tienen más experiencia te tiran abajo todas esas ideas explicando que esas cosas no pasan, y tienen razón. Lleva un tiempo asimilarlo y aprender a diferenciar lo bonito y las acrobacias, de lo que realmente es deportivo y funciona dentro de la liza.

¿Cuáles fueron las mejores experiencias que viviste?

Entre las mejores, definitivamente la Dynamo Cup del 2014, en Rusia. Tenía 19 años, y 7 meses en el deporte, y me estaban mandando a Rusia. Fue un gran golpe de realidad. Me encanta viajar, y tener esa posibilidad, ese honor de representar al club y a la Argentina por primera vez, fue una experiencia inolvidable. Eso sin mencionar que en esa competencia tuvimos la mención como mejor equipo extranjero.

Por otro lado, no podría dejar de mencionar otros torneos del 2017, en los que salí primero en duelos. La Copa Grifo, el torneo El Dragón Dorado de Córdoba y la Copa HMB Argentina fueron también increíbles experiencias.

¿Entre todas las disciplinas que hacés, cuál considerás que es tu favorita?

Duelos de espada y escudo. En mi opinión, es la categoría más compleja que hay, porque hay que coordinar la espada y el escudo, e intentar golpear a la persona que tenés enfrente, que está tan cubierta como vos. Es un minuto y medio extremadamente exigente.

Me encantaría pelear en el mundial en esta categoría, y obviamente, estar entre los mejores, pero para eso todavía falta.

¿Tuviste la oportunidad de enfrentarte a algún duelista que haya sido digno de tu admiración en esa categoría?

Sí, tuve la oportunidad de pelear en la Copa HMB Argentina del 2017 contra Sergei Ukolov, uno de los mejores del mundo. Y sinceramente fue una experiencia que me hizo reflexionar. Me mostró todo lo que me falta, todo lo que hay que corregir… pero sobre todo, me demostró que no es imposible.

One thought on “Retrato Medieval: Agustín Binaghi

  1. Genial Agus. Sos un grande como deportista y como persona. Me encanto la entrevista. Realmenre esta muy bueno sentirse apasionado por un deporte. Es lo que uno despues replica en todo el resto de las cosas de su vida.

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