RETRATO MEDIEVAL
Juan Glasman
CLUB: Valherjes
PAÍS: Argentina
 

En primer lugar, ¿cómo conociste el deporte y qué fue lo que te atrapó?

El deporte lo conocí por medio de un amigo, Pablo, que subía fotos de los entrenamientos y algunas peleas en las que participó. Un día, preguntándole qué era lo que estaba haciendo me invitó a un entrenamiento, y ahí conocí a Pepe Villani y Agustín Lionti. Vi el entrenamiento, que justo era con armadura; y al próximo entrenamiento, que eran sólo los jueves, decidí ir. Arranqué, y desde ahí no paré.

Lo que me atrapó, en un principio supongo que lo mismo que a todos, la posibilidad de “jugar a ser un caballero”. Siempre me gustó todo lo relacionado a la edad media y los caballeros, por lo cual tener la chance de hacerlo fue muy tentadora… Lo que sí, con el tiempo esa idea de “jugar” se fue diluyendo y se transformó en llevarlo como el deporte que es. Y después bueno, la camaradería y la amistad que se formó muy rápido con el club también fue muy atrapante

Una anécdota que me acuerdo es que cuando arranqué dije que no quería participar en torneos, que competir no era lo que más me interesaba… Y bueno, un año después fui al Battle of the Nations a competir.

No perdiste el tiempo. ¿Qué te inclinaba a no querer competir y qué te llevó a cambiar de opinión?

Nunca fui una persona competitiva, y la realidad es que nunca me gustó pelear o cosas por el estilo. Al principio lo quería llevar más como un hobby que otra cosa. Lo que me llevó a cambiar de opinión, fue que al mes de empezar me dijeron de participar en una exhibición, y ahí me puse la armadura por primera vez y simplemente me encantó, fue como amor a primera vista -dice entre risas-. A la semana siguiente volví a ponerme la armadura y de ahí no paré.
Igualmente hoy en día tampoco participo “para ganar”, sino para mejorar, tratar de ser el mejor y divertirme, especialmente.

¿Qué dificultades encontrás en ese camino para ser el mejor? ¿Que el deporte sea amateur en el país te parece que sea una desventaja en ese aspecto?

Dificultades, los tiempos y lugares para entrenar; cantidad de torneos al año, son pocos comparados con afuera; equipamiento, como en Argentina es todo a pulmón a veces cuesta tener tiempo para hacer el equipo de entrenamiento o hasta las mismas armaduras.

Que el deporte sea amateur sí es una gran desventaja, ya que no existe ningún tipo de ayuda o facilidad para el deporte, principalmente en los temas relacionados a torneos con participación internacional, ya sea los de acá o los del exterior.

Y de los torneos en los que pudiste participar, ¿cuales son tus mejores recuerdos?

Lo que más recuerdo de los torneos, más allá de alguna acción épica de algún luchador, siempre es la camaradería y buena onda con todos los luchadores y marshals, y el laburo enorme de los escuderos. Siempre que participo de un torneo salgo con más amigos que con los que fui.

También, cómo torneo a torneo veo mejorías en mi estilo de pelea y en el de los demás. Y las charlas antes y después de cada torneo, chistes y bromas entre los peleadores, consejos de los más veteranos a los más nuevos y todo lo que se crea alrededor del deporte.

Y un recuerdo en particular, el abrazo que me di con el equipo de Valherjes en la última Copa Grifo, en la que yo estaba de mercenario para la coalición de Dragones Atlánticos y Newbery.

¿Cómo fue la experiencia de pelear con un equipo que no es con el que entrenás día a día?

Es realmente difícil pelear con un equipo con el que nunca entrené las tácticas y las estrategias, era muy complicada la posición. Tampoco conocía las habilidades de cada uno. Igual fue muy divertido y los chicos de Dragones Atlánticos y Newbery, muy buena onda.
La decisión de participar con ellos fue más que nada porque la coalición eran cuatro personas, para completar el equipo con ellos. Por suerte resultaron ser personas excelentes, porque no sabía ni los nombres.

¿Qué nos podrías contar sobre tu experiencia en el Battle of the Nations?

El Battle es algo único. Este año tuvo lugar en la plaza de toros de Barcelona, que el lugar era realmente épico. No estaba seguro de anotarme a la selección, pero los chicos de mi equipo me insistieron y me anoté en la preselección. Y por como soy me anoté en todas las categorías, fui al entrenamiento físico de Sergio y después a un entrenamiento de duelistas que realizó Juan Manuel. Y ahí, charlando, él me dijo que era el único anotado en la categoría rodela y bueno, ahí decidimos que representaría a la Argentina en esa categoría.

El entrenamiento y preparación acá este año fue muy poco, pero yo personalmente practiqué lo más posible duelos de rodelas en mi club, y por suerte Mariano Ozón me invitó a entrenar con armadura y me explicó de todo.

Respecto a lo vivido allá, es algo magnífico. Desde el campamento hasta cada una de las peleas, poder relacionarse con gente de afuera. Ver a los rusos y ucranianos en acción es algo increíble. Las peleas fueron un curso acelerado intensivo, donde se aprendió muchísimo con cada golpe. El campamento, la convivencia con la gente de España, México, República Checa, Brasil, era algo muy loco y divertido. En el equipo nacional, todas las personas nos llevamos muy bien.

Recomiendo a todos los peleadores tratar de ir al Battle, porque es algo único y se aprende mucho. No hay que olvidarse tampoco la cantidad de equipo que se puede comprar. Lo que me dejó el Battle es muchas ganas de volver y de entrenar más.

Y ya habiendo regresado del Battle, ¿cuáles son tus próximos pasos a seguir?

¿Ir al próximo? -se ríe-. Ahora que viví lo que es el nivel de afuera, decidí entrenar más y especializarme en la categoría individual, que fue una de las que participé allá. Quiero volver al Battle of the Nations y dar un mejor espectáculo, y para eso no queda otra que entrenar más fuerte y con más gente, además, tengo que aprovechar que justo este año terminé la facultad. En resumen, entrenar más y ayudar en todo lo que pueda para que el deporte mejore en el país.

¿Algo más que quieras agregar?

Primero, gracias por la entrevista, el laburo que hacen es genial. Y después, a los demás, hay que entrenar más, hacer más cosas interclubes, no sólo pelear en torneos, y seguir mejorando este deporte que nos gusta tanto.

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