Su nombre completo es María Eugenia Moyano Barale, sin embargo, casi todos la conocen como Maru. Es oriunda de Agua de Oro, localidad situada en el centro de la provincia de Córdoba. Lleva una vida muy tranquila como comerciante, pero lejos de conformarse con la rutina, eligió buscar nuevos desafíos. En esa búsqueda, llegó a conocer el combate medieval de la mano de Pecarí, disciplina que la cautivó inmediatamente y que no tardó en ocupar un lugar irremplazable en sus días y en su corazón.

Empezó su preparación en el deporte hace sólo siete meses, pero en su historial de reconocimientos ya posee un segundo puesto en triatlón, obtenido en la Copa Grifo disputada en el mes de marzo, y el primer premio en el Torneo de Profight Femenino, llevado a cabo el pasado mes en Villa Adelina. Maru es una de las nuevas potencias femeninas del deporte y parece que llegó para quedarse. El perfil sencillo que porta a la hora de festejar cada victoria, se vio resaltado en las palabras que tuvimos la suerte de intercambiar con ella.

Fotografía: Pablo Kalhat.

¿Cómo llegaste a este deporte? ¿Qué te llevó a empezar?

Siempre me gustaron los deportes extremos, sentir adrenalina. Y en eso lo conocí a Albert Schwarz, quien practica el deporte como capitán del equipo Pecarí. Me dijo… ¿querés probar? Y obviamente que sí. Así que arranqué, me gustó muchísimo y de ahí en más no paré de entrenar.

La pelea final contra Sofía en la Copa Grifo fue muy reñida, ¿te imaginabas a lo que unos meses después podrías llegar?

La verdad esperaba con ansiedad otro torneo para ver si mi esfuerzo en los entrenamientos daba resultado y veo que sí. Esto, más el apoyo de mis compañeros, que confiaban en mí. Pero como te decía, no me lo esperaba.

¿Cómo viviste ese primer torneo y cómo viviste éste? ¿Hubo un cambio? ¿Pudiste disfrutar más?

La verdad en el primer torneo estuve más relajada, era mi primera competencia y no la tomé como tal, ya que era muy nueva en el deporte, no tenía nada de experiencia en una liza. En este otro estuve nerviosa, quería dar pelea, ¡y sí o sí traerme la copa!

Fotografía: Nahuel Torres.

¡Y te llevaste la copa! ¿Ya tenés el próximo objetivo en mente?

Objetivo, seguir entrenando; faltan perfeccionar varios puntos todavía. Y estar presente en cuanto torneo venga.

Casi siempre se te ve acompañada de una nena, ¿es tu hija? ¿Cómo combinás tu vida de madre con tu carrera deportiva?

¡Sí! ¡Es mi bebé! Tiene cuatro años y ella siempre va conmigo a donde vaya. También es parte del equipo de Pecarí. A veces entrena –se ríe–. Todos la cuidan. Y hasta ahora ella se adapta muy bien.

¿Seguirá los pasos de la madre y algún día también se convertirá en peleadora?

No lo sé, pero guerrera seguro.

Con una madre guerrera, no dudo que será así. Volviendo a vos, ya peleaste triatlón, profight… ¿Tenés ganas de competir en bohurt también?

¡Sí, quiero! Pero en ese ámbito me falta más entrenamiento.

¿Hay otras competidoras en tu club? ¿Creés que haya un equipo bohurtero femenino de Pecarí en el próximo torneo?

Acá en Pecarí de Córdoba soy la única… ¡Ojalá pueda tener compañeras! En Pecarí Buenos Aires hay chicas preparándose. Ojalá podamos formar uno.

Por último, si desde tu experiencia tuvieses que darle un consejo a una chica que recién se inicia en el deporte, ¿cuál sería?

Primero, que lo sienta como una pasión. Entrenar y nunca bajar los brazos. Siempre se puede seguir aprendiendo, mejorando. Aparte de formar parte de todo lo lindo que se vive en el deporte, en los torneos, los eventos, la gente copada que se conoce… Otra cosita para agregar, darle las gracias a todo el equipo de Pecarí por creer en mí, por apoyarme. Especialmente a Albert y Martín, que me ayudaron a entrenar duramente. ¡Gracias!

Fotografía: Nahuel Torres.

Agradecemos a Maru por prestarnos un rato de su tiempo y la felicitamos por los logros obtenidos, esperando que siga siendo un ejemplo de perseverancia y esfuerzo para todas aquellas peleadoras que recién empiezan su camino en el combate medieval. Hay aún mucho espacio para que el deporte femenino crezca, y de la mano de guerreras como ella y tantas otras que demostraron su talento en el último torneo, no tenemos dudas de que algún día llegará a ser inconmensurable.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *